
Quién habrá pensado que podía empezar en el auge de los laureles que flotan en el centro del paraiso?
Uffffffff,
"qué sera del viejo calendario que dibujo mis días?
quién me dibujo ahí sentada por el resto de mi vida?"
Huele a cariño. Huele a música.
Huele a que me pongo contenta y me voy. Feliz.